Protección a inquilinos y consumidores afectados por el coronavirus


Alemania ha aprobado medidas de alivio para inquilinos y consumidores afectados por la pandemia. Han entrado en vigor el 1 de abril y, por el momento, tienen vigencia hasta el 30 de junio de 2020. Los puntos más importantes son los siguientes:

● Los arrendatarios y arrendatarias de inmuebles privados y comerciales estarán protegidos contra la rescisión de sus contratos.●  Los consumidores y consumidoras, así como las pequeñas empresas, podrán posponer algunos de sus pagos habituales. El objetivo es garantizar los suministros básicos , por ejemplo de electricidad y servicios de telecomunicaciones.

●  Los consumidores y consumidoras podrán acogerse a una moratoria de tres meses para el pago de créditos .

En relación a los contratos de alquiler, se limitará el derecho de los arrendadores a rescindir los contratos. Esto afecta tanto al alquiler de viviendas como al de locales comerciales. Los arrendadores no podrán cancelar contratos porque se produzca un impago de las mensualidades que van del 1 de abril de 2020 al 30 de junio de 2020, siempre y cuando estas deudas estén relacionadas con la pandemia.

Aun así, los inquilinos en general seguirán estando obligados a pagar el alquiler de forma normal y dentro de plazo. Lo que cambia es que, si no lo consiguen a consecuencia de la pandemia, esto no será causa para que se rescinda el contrato en los próximos 24 meses. Sólo a partir del 30 de junio de 2022 los arrendadores podrán rescindir estos contratos si todavía hay deudas de este periodo que no han sido pagadas.

El objetivo es evitar que haya inquilinos que se queden sin hogar o arrendatarios de locales comerciales o terrenos que pierdan el lugar en el que desarrollan su actividad comercial.

Además, consumidores y pequeñas empresas podrán acogerse de forma temporal a la posibilidad de aplazar el pago de algunos servicios habituales, siempre y cuando no puedan cumplir con sus obligaciones a consecuencia de la pandemia de COVID-19. De esta forma, se garantiza que los afectados no puedan quedarse sin suministros básicos como electricidad o telecomunicaciones por no haber cumplido con sus obligaciones de pago a consecuencia de la crisis.

Por último, las obligaciones de pago de los créditos que vencen antes del 30 de junio contarán con una moratoria de tres meses, si el deudor no puede pagar como consecuencia de la pandemia. Si no se llega a una solución de común acuerdo entre el acreedor y el consumidor, los pagos deberán reanudarse después del 30 de junio. Sin embargo, para que en periodo de transición el consumidor no tenga que pagar el doble (las cuotas corrientes y las acumuladas), el contrato de pago se alargará por tres meses. Es decir, después del periodo de moratoria, el consumidor seguirá pagando una cuota mensual normal, sin que por ello se rescinda el contrato.

¿Qué pasa si llega junio y la pandemia no ha terminado? 
Si el periodo de abril a junio no es suficiente para aliviar las consecuencias económicas de la crisis para los arrendatarios e inquilinos, está contemplado que el periodo se prolongue por otros tres meses y después de eso una tercera vez (aunque en este caso lo tendría que aprobar de nuevo el Parlamento).¿Esto quiere decir que durante la pandemia no pueden rescindir mi contrato de alquiler? 
Esta regulación sólo se refiere a los casos en los que el impago afecta a las mensualidades que van de abril a junio. Si hay deudas de periodos anteriores o si hay otras razones que lo justifiquen (por ejemplo, si el arrendador necesita el inmueble para su uso personal o porque el inquilino ha violado los términos del contrato), el contrato podrá ser rescindido.¿Qué tengo que hacer si no puedo pagar el alquiler con motivo de la pandemia? 
El arrendatario tiene que comunicarle al arrendador que a consecuencia de la pandemia no podrá pagar el alquiler de forma temporal. En caso de que el arrendador lo solicite, será necesario demostrarlo de forma creíble. Con este fin se podrán aportar las pruebas correspondientes, una declaración jurada, o se podrá recurrir a otros medios adecuados. Algunas de las pruebas que se podrán aportar: documentos de solicitud de ayudas estatales (o confirmación de que éstas han sido concedidas), documentos emitidos por el empleador u otros documentos que acrediten los ingresos o la falta de estos.Los arrendatarios de locales comerciales también pueden aportar como prueba las regulaciones oficiales por las que se les impide o limita de forma significativa el desempeño de sus actividades habituales. Por ejemplo, esto sería válido en el caso de hostales u hoteles a los que se les ha prohibido en muchas regiones recibir a turistas.¿Qué pasa con las mensualidades aplazadas? 
Los arrendadores siguen estando obligados a pagar dentro de plazo, a pesar de que a consecuencia de la crisis carezcan de los recursos financieros para ello. A consecuencia de esto, si los arrendadores no pagan a tiempo, es posible que tengan que pagar intereses de mora. El arrendador podrá exigirles un interés del 4% hasta que la deuda haya sido compensada. Sin embargo, tendrán hasta el 30 de junio de 2022 para pagar sus deudas. Si no lo consiguen hasta entonces, a partir de esta fecha sí que se podrá rescindir el contrato por los impagos acumulados del periodo de la pandemia.
¿No se está transfiriendo el problema de los arrendadores a los arrendatarios? 
No. A los inquilinos y empresarios afectados por la crisis se les ofrece un poco de alivio, si no pueden pagar las mensualidades de forma temporal. En vista de los enormes retos a los que el virus nos enfrenta como sociedad, se trata de una forma de solidaridad: se reparte la carga de forma más justa. Nadie debe perder su hogar debido a las restricciones temporales de la vida pública y de la pérdida de ingresos resultante. Los arrendatarios tendrán que seguir pagando las mensualidades, sólo que tendrán algo más de tiempo para ello.

 

Fuente: Bundesministerium für Justiz und Verbraucherschutz. Traducido al castellano por Clara Palma.